¿Cómo comenzó todo?

Algunos dicen que fue un barco que llegó por el Atlántico con un infectado a bordo. Otros dicen que fue un polizón en un avión. También corre el rumor de que un laboratorio local, queriendo controlar la población, desarrolló un virus paralelo para luchar contra la poderosa corporación WRG. Otros dicen que siempre estuvo aquí, incubándose en el Amazonas.

Las verdaderas causas de esta infección no se saben realmente y quienes lo han visto con sus propios ojos, ya no lo podrán contar.

Las cortinas de humo montadas por manos invisibles de organizaciones en Europa han sabido esconder la gravedad del asunto. Esperemos que aquí salgan a la luz antes de que sea demasiado tarde.

Lo que si se sabe es que cuando las organizaciones de salud y el ejército no puedan controlar esto, la “nueva peste negra” se va a expandir arrasando con la humanidad.

Ha llegado la hora de que pongas más atención en la calle y te fijes en esos detalles casi imperceptibles: una mirada sospechosa, un desconocido que ves frecuentemente, un enfermo tosiendo, una niña con un tapabocas, un militar asustado. Todos ellos son señales de que algo grave está a punto de estallar y que la única opción es tú y solo tú, te prepares para sobrevivir.